La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) realizada en noviembre de este año compone uno de los eventos más importantes a nivel mundial para discutir sobre la mitigación de daños, restauración y protección de ecosistemas. Temas que no solo involucran al cambio climático, sino que abordan su efecto en relación a diversas enfermedades infecciosas son tratados aquí. Este fenómeno tiene efectos negativos en la dispersión y prevalencia de múltiples enfermedades y la malaria no es ajena a ella. En nuestro país, la malaria ha estado presente desde hace más de 50 años y, para combatirla, proyectos de investigación que apunten a descifrar todos los aspectos sobre su transmisión son necesarios para marcar las pautas para su eliminación.

Durante este año, el Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt (IMTAvH), en colaboración con la Universidad de Glasgow (UG), la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM) y los proyectos MACONDO y TDR, estuvo presente en la COP26. En este evento, la Dra. Kimberly Fornace, especialista en enfermedades infecciosas y factores espaciales, presentó sus hallazgos sobre la relación entre el cambio climático y la transmisión de la malaria en Malaysia. De manera más específica, el equipo de la UG demostró que es posible emplear herramientas tecnológicas, como vehículos aéreos no tripulados (UAV o drones) y cámaras térmicas, para estimar cómo la deforestación y los cambios en el uso de suelo llevan a un incremento en el riesgo de transmisión de malaria causada por Plasmodium knowlesi, o malaria de primates. Juntas, estas herramientas abren el campo a nuevas oportunidades para diseñar planes de control de amplio espectro que apunten a la interacción de todas las condiciones que moldean la transmisión de malaria en esta región.

En la Amazonia Peruana, factores como el clima húmedo y cálido, lluvias intensas, condiciones de vivienda más pobres, y hábitats idóneos para el desarrollo del vector han facilitado la elevada incidencia y heterogeneidad de transmisión. Por ello, innovadores proyectos desarrollados en Perú como TDR y MACONDO también fueron presentados en este importante evento. Los proyectos tenían por objetivo entender mejor el impacto de la malaria residual en la región de Loreto y desarrollar nuevos enfoques que permitan disminuir la transmisión. De hecho, el equipo de investigadores del IMTAvH, junto a colaboradores internacionales, pudieron localizar lugares de crías de Anopheles darlingi (especie de mosquitos más abundantes en el distrito de Mazán, Loreto) utilizando drones e imágenes de alta resolución. Con esto en mente, el proyecto MACONDO, liderado por investigadores del IMTAvH y profesores de la Facultad de Ciencias y Filosofía, realizó webinars y talleres con el propósito de introducir a investigadores peruanos en el uso de drones, las técnicas y las tecnologías empleadas para la investigación y el control de enfermedades vectoriales.

Sin duda alguna, las lecciones aprendidas y compartidas en eventos como la COP26 serán de suma importancia para países tropicales como el Perú, donde el cambio climático no solo afecta a la biodiversidad, sino que representa un riesgo para la salud pública del país.

Para más información, no duden en visitar las páginas del proyecto MACONDO, TDR y el sitio web de la COP 26.

Autores: Joaquín Gómez, Stefano Garcia, Dionicia Gamboa.